Por Elena de Frutos, arquitecta con 20 años de experiencia en obra · Actualizado: septiembre 2026
Hay un día concreto en toda reforma que casi nadie marca en el calendario, y es de los que más dinero deciden.
No es el día que empieza la obra.
Ni el día que se elige el suelo.
Es el día antes de cerrar las paredes.
Hasta ese momento, muchos errores todavía son baratos: se ven. Un enchufe mal colocado se mueve. Un tubo que va por donde no debe se cambia de sitio. Una fuga aparece y se aprieta.
A partir del día siguiente, el mismo error empieza por picar, y sigue por reponer, volver a pintar y volver a limpiar.
Es uno de los puntos de no retorno más caros de una reforma: el momento en que aquello que hasta ayer podías ver empieza a quedar oculto.
En resumen: qué comprobar antes de tapar
Antes de tapar Qué debes comprobar Electricidad Sistema de canalización, registros accesibles y posición de cajas y recorridos Agua Prueba de resistencia mecánica y estanquidad realizada antes de ocultar las tuberías Saneamiento Evacuación de los desagües y accesibilidad de los elementos que necesiten mantenimiento Distribución Tomas, interruptores y conexiones donde realmente estarán los muebles y los aparatos Documentación Fotografías generales y de detalle de todas las instalaciones que van a quedar ocultas
La comprobación más importante es sencilla: nada que necesites inspeccionar, probar, mantener o localizar en el futuro debería desaparecer detrás de una pared sin haberlo comprobado y documentado antes.
Cinco comprobaciones. Todas son muchísimo más baratas antes de cerrar que después.
Una aclaración antes de seguir
En este artículo vas a encontrar dos cosas distintas, y las voy a separar a propósito.
Lo que exige la norma, que es lo que dicen el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión y el Código Técnico, con sus palabras.
Lo que yo comprobaría, que es criterio profesional mío y no obligación de nadie.
Mezclar las dos cosas es el error más común en todo lo que se escribe sobre este tema, y es un error que perjudica al lector: acaba exigiendo como obligatorio algo que no lo es, y pasando por alto lo que sí.
Electricidad
Lo que exige la norma
Sobre los sistemas de instalación. Conviene saber esto antes que nada: el REBT no impone un único sistema. La ITC-BT-20 recoge en su apartado 2.2 varios sistemas de instalación distintos, entre ellos los conductores aislados bajo tubos protectores, los fijados directamente sobre las paredes, los alojados en huecos de la construcción, los que van bajo canales protectoras o en bandeja, y también los conductores aislados directamente empotrados en estructuras.
Es decir: no todo lo que no va bajo tubo está mal hecho. Lo que hay que saber es qué sistema se ha usado en tu obra, porque de eso dependen las condiciones que se le pueden exigir.
Sobre la canalización bajo tubo, muy habitual en reformas domésticas, la ITC-BT-21 establece que «será posible la fácil introducción y retirada de los conductores en los tubos después de colocarlos», y que en los tramos rectos los registros previstos para ello no estarán separados más de 15 metros.
Sobre los registros. La misma instrucción establece que «las tapas de los registros y de las cajas de conexión quedarán accesibles y desmontables una vez finalizada la obra».
Sobre el recubrimiento de las rozas. Pide recubrir los tubos con una capa de yeso o mortero de 1 centímetro de espesor como mínimo, y admite reducirla a 0,5 centímetros en los ángulos.
Sobre el trazado, y esto sí es prescripción. La ITC-BT-21 establece en sus prescripciones generales que «el trazado de las canalizaciones se hará siguiendo líneas verticales y horizontales o paralelas a las aristas de las paredes que limitan el local». Nada de diagonales por donde venga bien.
Y sobre dónde situar esos recorridos, esto ya es recomendación. Para el montaje empotrado, la misma instrucción indica que «es conveniente disponer los recorridos horizontales a 50 centímetros como máximo, de suelo o techos y los verticales a una distancia de los ángulos de esquinas no superior a 20 centímetros».
Lo que yo comprobaría
Qué sistema se ha usado y si los conductores son sustituibles. No lo compruebes tú.
Cómo comprobarlo: pregúntale al instalador qué sistema de canalización se ha utilizado y, si los conductores van bajo tubo, pídele que te enseñe en un punto accesible que pueden sustituirse sin abrir la pared. No manipules tú la instalación eléctrica.
No tienes que saber de electricidad. Tienes que saber qué pedir que te enseñen. Es una distinción que vale para casi toda la obra.
Dónde van a quedar las cajas de registro cuando esté todo terminado. Esta sí la puedes mirar tú, porque es geometría, no electricidad: comprueba dónde cae cada caja y pregúntate si seguirá siendo practicable con el alicatado puesto, el falso techo montado y el armario instalado. Una caja de registro que queda inaccesible detrás de un elemento fijo deja de cumplir precisamente la función para la que existe: pasa de ser un registro a ser un secreto de familia.
Que los trazados sean previsibles. Entre la prescripción de las líneas verticales y horizontales y la recomendación de los 50 y los 20 centímetros, la consecuencia doméstica es estupenda: años después tienes muchas más pistas sobre por dónde no deberías meter un taladro.
Y si además tienes fotografías, ya no dependes de la memoria. Volveré a ello.
Que lo que se ha decidido reaprovechar se compruebe ahora. Si en tu obra se ha decidido conservar parte de la instalación existente, esa decisión se verifica en este momento o no se verifica nunca. De eso hablo en aprovechamos la instalación.
Agua: la prueba que hay que pedir
Hay cosas de una obra que el propietario no puede comprobar.
No puedes mirar una unión y saber si dentro de diez años perderá agua.
Precisamente por eso existen las pruebas.
Tu trabajo como propietario no es saber hacerlas. Es comprobar que se han hecho antes de que desaparezca la instalación.
Lo que exige la norma
El apartado de pruebas de la Sección HS 4 del Código Técnico establece que la empresa instaladora está obligada a efectuar una prueba de resistencia mecánica y estanquidad de todas las tuberías, elementos y accesorios que integran la instalación, «estando todos sus componentes vistos y accesibles para su control».
De ahí sale la conclusión práctica, sin necesidad de forzarla: el momento para hacer esa prueba es antes de ocultar la instalación. Si se cierra antes, se pierde precisamente la posibilidad de inspeccionar los componentes en las condiciones previstas durante el ensayo.
La misma sección establece además que el tubo de alimentación, en caso de ir empotrado, debe disponer de registros para su inspección y control de fugas «al menos en sus extremos y en los cambios de dirección», y que las ascendentes deben ir alojadas en recintos o huecos registrables, con dimensiones suficientes para poder hacer el mantenimiento.
Y un dato poco conocido y muy útil: las tuberías ocultas discurrirán preferentemente por patinillos o cámaras hechos a tal fin, o por rozas realizadas en paramentos de espesor adecuado, «no estando permitido su empotramiento en tabiques de ladrillo hueco sencillo».
Lo que yo comprobaría
(Si vas a cambiar la bañera o renovar el baño, revisa también la impermeabilización del plato de ducha antes de alicatar).
Que la prueba se ha hecho, y cuándo. Pide estar delante o, si no puedes, que te manden un vídeo del manómetro. No es desconfianza: es que después ya no se puede repetir en las mismas condiciones.Por dónde va la tubería. Si en tu obra se han levantado tabiques de hueco sencillo y por ahí va la fontanería, eso se dice antes de cerrar, no después de la primera humedad.
Que las llaves de corte queden accesibles y maniobrables con el baño terminado. Una llave de corte detrás de un mueble deja de servir exactamente el día que la necesitas, que será a las once de la noche.
Saneamiento
Esto ya no te lo digo porque lo diga el párrafo X de una norma. Te lo digo porque cerrar un desagüe sin haber visto antes cómo evacúa es comprar una papeleta bastante absurda.
Pide que comprueben la evacuación de todos los puntos antes de cerrar. Que hagan correr agua suficiente por lavabo, ducha, bañera, fregadero y los desagües previstos para los electrodomésticos. Agua de verdad, no un vaso: un desagüe con pendiente insuficiente traga un vaso sin protestar y se atasca con una ducha entera.
Y pregunta expresamente si se han revisado las pendientes, las uniones y la accesibilidad de los elementos que van a necesitar mantenimiento —los botes sifónicos, si los hay—. Ese último punto tiene su propio artículo, porque da muchos disgustos: el bote sifónico.
Tú no necesitas decidir si una pendiente está bien ejecutada. Necesitas evitar que la primera prueba real del desagüe sea después de alicatar el baño.
La fotografía es el documento más barato de toda tu obra
Si de todo este artículo te quedas con una sola cosa, que sea esta.
Antes de que llegue el yesero, fotografía todos los paños abiertos. Todos. Paredes, techos, suelo levantado. No es una foto de recuerdo: es el plano real de tu casa, y es el único que va a coincidir con la realidad.
Cómo hacerlo para que sirva:
– Con una referencia medible en la foto. Un metro extendido, o una cinta métrica apoyada. Una foto sin escala no te dice a qué altura está el tubo. – Desde el mismo sitio siempre, y con un elemento fijo visible: el marco de la puerta, una esquina, la ventana. Eso te permite situar el recorrido respecto a algo que seguirá ahí. – Una foto general del paño y una de detalle de cada cruce, cada caja y cada cambio de dirección. – Guardadas por estancia, con el nombre de la habitación. En tres años no vas a reconocer un paño de yeso en una carpeta llamada «obra».
Esto cuesta media hora y te sirve cada vez que quieras colgar una estantería, poner un espejo, montar una tele o instalar un mueble alto durante los próximos veinte años.
Es también el momento de comprobar que las tomas y los interruptores caen donde tienen que caer con los muebles puestos, que es un error tan frecuente que tiene artículo propio: enchufes sin dibujar los muebles.
Historias de terror en obras (y cómo evitar la tuya)
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Qué conviene dejar por escrito
Tres cosas, y ninguna es un documento complicado.
Quién ha comprobado qué, y cuándo. Un mensaje en el grupo de la obra diciendo «hoy se ha hecho la prueba de la instalación de agua, presentes el fontanero y la propiedad» vale como registro y no cuesta nada. Los correos y los mensajes son documentación.
Qué documentación va a emitirse al terminar y quién la emite. Certificados, boletines, legalizaciones o inspecciones, según lo que exija tu caso concreto y tu comunidad autónoma. No des por hecho ni que está incluida ni que va aparte: pregúntalo expresamente y que conste la respuesta. Es una de las partidas que más veces aparece al final como sorpresa, y por eso está en la lista de qué debe incluir un presupuesto de reforma.
El acta gráfica. Las fotos del apartado anterior, guardadas en un sitio que no sea el carrete del móvil que perderás.
Las cinco preguntas que hay que hacer antes de que entre el yesero
Sin tecnicismos y en este orden:
- ¿Está terminada y comprobada la instalación eléctrica que va a quedar oculta?
- ¿Qué registros y cajas tienen que seguir accesibles cuando terminemos?
- ¿Se ha realizado la prueba de resistencia y estanquidad del agua antes de tapar?
- ¿Habéis comprobado la evacuación de todos los desagües?
- ¿Me avisáis antes de cerrar para fotografiar todas las instalaciones?
Ninguna de las cinco es ofensiva. Ninguna implica desconfianza. Y a un buen profesional le vas a caer mejor por hacerlas, porque son exactamente las preguntas de alguien que sabe lo que está pagando.
Si alguna de las cinco genera incomodidad, esa incomodidad es información.
Preguntas frecuentes
Cinco cosas: el sistema de canalización eléctrica y la posición de cajas y recorridos; que la instalación de agua se haya probado antes de ocultarla; que todos los desagües evacúen con agua abundante; que las tomas y los interruptores caigan donde estarán realmente los muebles; y que todo quede fotografiado con una referencia medible antes de desaparecer.
Sí. En las instalaciones de suministro de agua a las que resulta aplicable la Sección HS 4, el DB-HS establece una prueba de resistencia mecánica y estanquidad y especifica que sus componentes deben estar vistos y accesibles para su control. Por eso la prueba debe plantearse antes de ocultar las tuberías.
No. La ITC-BT-20 del Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión contempla varios sistemas de instalación, entre ellos los conductores bajo tubos protectores, los alojados en huecos de la construcción y los directamente empotrados en estructuras. Lo que sí establece la ITC-BT-21, para el caso de canalización bajo tubo, es que debe ser posible la fácil introducción y retirada de los conductores después de colocar los tubos, y que las tapas de registros y cajas de conexión queden accesibles y desmontables una vez finalizada la obra.
Cuando la instalación que va a quedar oculta ya está ejecutada, pero todavía permanece visible y accesible. Ese es el momento de realizar o confirmar las pruebas que correspondan, comprobar registros y ubicaciones, revisar la evacuación y fotografiar recorridos. No esperes al alicatado, al yeso o al falso techo: el objetivo de esta revisión es precisamente hacerla mientras todavía puedes ver lo que después quedará oculto.
Sí, y es razonable. No hace falta supervisar cada tarea: basta con acordar de antemano que te avisen el día de las pruebas y el día antes de cerrar, para poder pasar a fotografiar.
No todo está perdido, pero cambia el enfoque. Todavía puedes verificar que las cajas de registro son accesibles, comprobar el funcionamiento de cada circuito y de cada desagüe con uso real, y vigilar si aparecen humedades en las semanas siguientes. Lo que ya no se puede hacer barato es saber por dónde pasa cada recorrido.
Una mañana, y en un piso pequeño bastante menos. Es de las mejores relaciones entre tiempo invertido y dinero ahorrado de toda la reforma.
La regla final
En una reforma hay muchos errores que todavía son baratos mientras están a la vista.
Una tubería vista se inspecciona.
Una caja visible se mueve.
Un recorrido abierto se fotografía.
Al día siguiente puede haber yeso, azulejo o un falso techo delante.
Y entonces cualquier duda empieza con la misma operación:
volver a abrir.
Por eso hay un día que merece estar marcado en el calendario de la obra.
No para supervisar al profesional.
Para comprobar, preguntar y documentar todo lo que estás a punto de dejar de ver.
El día antes de tapar es uno de los días más baratos de tu reforma.
No lo desperdicies.
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El momento exacto en el que cae esta comprobación dentro del orden de una obra lo tienes en las fases de una reforma integral, y las comprobaciones previas —lo que hay que mirar antes incluso de proyectar— en hacer calas. Todo ello ordenado paso a paso dentro de Reforma Sin Caos.
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Fuentes:
– Real Decreto 842/2002, de 2 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento electrotécnico para baja tensión: ITC-BT-20 «Instalaciones interiores o receptoras. Sistemas de instalación» e ITC-BT-21 «Tubos y canales protectoras». BOE – Código Técnico de la Edificación, Documento Básico HS Salubridad, Sección HS 4 «Suministro de agua». Documento oficial