Las ocho fases de una reforma integral: orden, duración y decisiones

Actualizado: julio 2026 · Por una arquitecta con 20 años de experiencia en obra

Una reforma integral se ejecuta, de forma simplificada, en este orden: demolición, tabiquería, instalaciones, revestimientos, carpintería, pintura, colocación de aparatos y limpieza final.

Newsletter ArquiSEJOS

La newsletter para quien va a reformar y no quiere hacer el imbécil

Cuatro casos reales. Lo que aprendes leyéndolos no es entretenimiento. Es lo que te evita pagar dos veces por la misma obra.

En un piso de 80 a 100 metros cuadrados, la obra efectiva suele ocupar entre 8 y 14 semanas. Si sumas el proyecto, la elección de materiales, la contratación y la licencia, el proceso completo puede irse a entre 3 y 5 meses.

Ese es el orden y ese es el plazo. Ya lo tienes.

Ahora voy a explicarte por qué saberte el orden no te sirve de mucho.

El orden de la obra no lo decides tú

No puedes alicatar antes de meter las tuberías ni pintar antes de cerrar las rozas.

Ese orden lo va a respetar cualquier contratista, bueno o malo, porque lo decide la física. Lo que sí decides tú —y donde de verdad se gana o se pierde dinero— es si llegas a cada fase con las decisiones que esa fase necesita ya tomadas.

Cada fase cierra puertas. Literalmente.

Cuando el albañil tapa una roza, la ubicación de ese enchufe deja de ser una decisión y pasa a ser una reforma dentro de la reforma.

Y el coste de cambiar de opinión no es igual en todas las fases:

  • En el proyecto, mover un enchufe en el plano cuesta prácticamente cero.
  • Durante las instalaciones, moverlo puede costar horas y material.
  • Después de pintar, implica volver a picar, tapar y repintar.
  • Si además afecta al alicatado o al mobiliario, puede costar cientos o miles de euros.

Por eso no basta con saber qué gremio entra después. Necesitas saber qué debes decidir antes de que entre.

Resumen de las fases y su duración

Fase Duración orientativa Qué debe estar decidido antes
1. Demolición Alrededor de 1 semana Distribución definitiva y elementos que se conservan
2. Tabiquería 1-2 semanas Distribución del mobiliario principal
3. Instalaciones 2-3 semanas Enchufes, luces, agua, desagües y electrodomésticos
4. Revestimientos 2-3 semanas Suelos y azulejos elegidos, medidos y comprados
5. Carpintería 1-2 semanas Puertas, aperturas, armarios y remates
6. Pintura 1-2 semanas Colores y acabados
7. Aparatos y equipamiento Alrededor de 1 semana Sanitarios, griferías, mecanismos y electrodomésticos
8. Limpieza y repasos 1-2 días más repasos Lista de defectos y pago final pendiente

Estas duraciones son orientativas. Algunas tareas se solapan, otras dependen del secado de materiales y no todas las reformas tienen el mismo alcance. Una vivienda con refuerzos estructurales, carpinterías a medida o instalaciones complejas necesita otro calendario.

Lo que no cambia es la relación entre las fases: primero se ejecuta lo que queda oculto y después lo que se ve.

Antes de la obra: proyecto, presupuesto y licencia

Las ocho fases empiezan cuando entra el primer operario. Pero el reloj de tu reforma ha empezado bastante antes.

Antes de demoler debería estar cerrado:

  • El alcance de la reforma.
  • La distribución.
  • El proyecto, si hace falta.
  • Las comprobaciones estructurales.
  • Las mediciones y el presupuesto.
  • La empresa contratada.
  • La licencia, declaración responsable o trámite municipal que corresponda.
  • El calendario de decisiones y compras.

Esta fase previa puede durar semanas o meses. Y no es tiempo perdido: es el único momento en el que cambiar de opinión sigue siendo barato. Si quieres profundizar en cómo organizar estos primeros pasos, consulta por dónde empezar una reforma.

Fase 1. Demolición

La obra empieza con polvo, ruido y bastante velocidad.

Se retiran tabiques, suelos, alicatados, sanitarios, falsos techos y todo lo que el proyecto haya decidido eliminar. También se protegen los elementos que se conservan y se gestiona el escombro.

En una reforma integral estándar puede durar aproximadamente una semana.

Qué debes tener decidido antes

La distribución final. No “más o menos”. Definitiva.

Tienes que saber qué tabiques desaparecen, cuáles se mantienen y dónde se levantan los nuevos. Si vas a tocar una pared, alguien debe haber comprobado qué es y qué función cumple.

“Creo que no es de carga” no es una comprobación. Las pistas caseras —grosor, sonido o posición— pueden servir para sospechar. No sirven para autorizar una demolición. Si existe alguna duda, necesitas una valoración técnica antes de que llegue la maza.

El error que se comete aquí

Empezar a demoler para “ver lo que aparece” sin haber cerrado la nueva distribución. Abrir una zona concreta para hacer una cata puede ser necesario. Demoler la vivienda entera para empezar a pensar después es otra cosa.

Fase 2. Tabiquería

Después de retirar lo viejo se replantea la distribución nueva sobre el terreno y se levantan tabiques, trasdosados y falsos techos.

Esta fase suele ocupar entre una y dos semanas, según el número y tipo de particiones.

Qué debes tener decidido antes

El mobiliario principal. Suena prematuro porque todavía no hay ni paredes terminadas. No lo es.

De la posición de la cama depende dónde necesitarás enchufes y luces. De la ubicación del sofá depende la televisión. De la isla de cocina dependen tomas eléctricas, fontanería y espacio de paso.

No necesitas haber elegido el color del sofá. Necesitas saber cuánto ocupa y dónde va.

El error que se comete aquí

Diseñar habitaciones vacías. Una distribución puede quedar preciosa en el plano y ser imposible de amueblar. Si los muebles no caben o bloquean puertas, no lo arreglarás colocando mejor los cojines.

Fase 3. Instalaciones

Electricidad, fontanería, saneamiento, climatización, telecomunicaciones y cualquier elemento que vaya dentro de paredes, suelos o techos.

Se abren rozas, se pasan tubos y cables, se preparan desagües, se monta o adapta el cuadro eléctrico y se dejan previstas las conexiones.

Puede durar entre dos y tres semanas. Esta es la fase más importante de toda la reforma.

Qué debes tener decidido antes

Todo lo que va a quedar oculto: cada punto de luz, cada enchufe e interruptor, tomas de televisión y datos, tomas de agua, desagües, radiadores, termostatos y máquinas de climatización, electrodomésticos, griferías y cisternas empotradas e iluminación integrada en muebles o techos.

No es lo mismo una placa de gas que una de inducción. No es lo mismo una campana en pared que en una isla. No es lo mismo un grifo de lavabo normal que uno empotrado. El modelo definitivo puede instalarse más tarde, pero sus necesidades técnicas se deciden ahora. Para no dejarte nada importante en esta etapa, revisa qué decidir antes de pedir presupuestos.

El punto de no retorno

El cierre de rozas. Antes de taparlas, revisa la vivienda con el plano de instalaciones en la mano. Cuando se cierran, cambiar de opinión ya no significa elegir otra cosa. Significa volver a picar.

Fase 4. Revestimientos

Aquí entran recrecidos, nivelaciones, impermeabilizaciones, alicatados, pavimentos y otros acabados continuos.

Suele durar entre dos y tres semanas, aunque los tiempos de secado y el tipo de material pueden modificar bastante el calendario.

Qué debes tener decidido antes

El suelo y los azulejos deben estar elegidos, medidos y comprados. Comprados.

Un material con seis semanas de entrega, elegido en la quinta semana de obra, puede parar el trabajo justo cuando debería colocarse. Y una obra parada no se congela: se descoordina.

También debes tener resueltos el despiece y dirección de colocación, los cambios de pavimento, las juntas, los encuentros con platos de ducha, los rodapiés, las piezas especiales y el lote completo de azulejos.

El error que se comete aquí

Elegir por una muestra sin confirmar disponibilidad, plazo y cantidad. El material “lo tienen” hasta que necesitas 62 metros cuadrados del mismo lote y solo quedan 38.

Fase 5. Carpintería

Llegan puertas, armarios, frentes, rodapiés, remates y, según la planificación concreta, parte del mobiliario fijo.

La carpintería puede repartirse en distintos momentos de la obra. Los premarcos se colocan antes; algunas hojas, frentes y remates se montan al final para no dañarlos. Como bloque de trabajo, calcula entre una y dos semanas.

Qué debes tener decidido antes

El sentido de apertura de cada puerta, los pasos libres, las alturas y la organización interior de los armarios.

Una puerta que abre hacia el lado equivocado no suele impedir que te entreguen la obra. Solo te obliga a rodearla durante los siguientes veinte años.

El error que se comete aquí

Pensar que la carpintería se mide cuando todo esté acabado. Las piezas a medida necesitan medición final, sí. Pero el hueco, los premarcos, el tipo de puerta y sus encuentros se deciden mucho antes.

Fase 6. Pintura

Se preparan las superficies, se corrigen irregularidades, se protege lo terminado y se aplican las manos previstas.

Puede ocupar entre una y dos semanas.

Qué debes tener decidido antes

Los colores y el tipo de acabado. Y aquí llegan buenas noticias: esta es una de las decisiones más baratas de cambiar.

No significa que pintar dos veces sea gratis. Significa que, comparado con mover un desagüe o rehacer una ducha, una pared de otro color se resuelve con un rodillo y tiempo.

Si vas a permitirte dudar en algún sitio, duda aquí. No en las tuberías.

Fase 7. Aparatos, mecanismos y equipamiento

Se colocan sanitarios, griferías, mecanismos eléctricos, luminarias, electrodomésticos y parte del equipamiento de cocina y baño.

Suele ocupar aproximadamente una semana, dependiendo del número de elementos y de si el mobiliario de cocina se incluye en este tramo.

Qué debes tener decidido antes

Prácticamente todo. Aunque los aparatos se instalen ahora, muchos se decidieron técnicamente en la fase de instalaciones. Una cisterna empotrada no se elige cuando llega el inodoro. Se eligió cuando la pared todavía estaba abierta.

El error que se comete aquí

Confundir la fecha de colocación con la fecha de decisión. Que algo llegue al final no significa que pueda elegirse al final.

Fase 8. Limpieza, repasos y entrega

Se retiran protecciones, se hace la limpieza final y se revisa el resultado.

La limpieza puede durar uno o dos días. Los repasos, lo que necesiten.

Qué debes hacer antes de pagar el último plazo

Recorre la vivienda con tiempo y prepara una lista escrita de defectos o trabajos pendientes: puertas que rozan, juntas sin terminar, mecanismos que no funcionan, grifos que gotean, golpes o desperfectos, silicona y sellados, pintura, elementos pendientes de entregar y pruebas de instalaciones.

No liquides el último pago solo porque la vivienda ya parece terminada desde la puerta. La palanca que hace que alguien vuelva a resolver un remate es el dinero que todavía queda por cobrar. Una vez pagado todo, esa prioridad compite con la siguiente obra. Para asegurarte de controlar este hito, revisa qué revisar antes de pagar el último plazo.

Por qué una reforma se retrasa aunque conozcas las fases

La secuencia no suele ser el problema. Los retrasos aparecen por lo que llega tarde a la secuencia.

Decisiones sin cerrar

Si el electricista espera mientras decides dónde va la televisión, no se ha retrasado la electricidad. Se ha retrasado una decisión que debía estar tomada antes.

Materiales sin comprar

Un suelo puede estar elegido y no estar disponible. Hasta que no confirmas cantidad, lote y fecha de entrega, no está resuelto.

Cambios durante la obra

Cada cambio afecta a lo ya ejecutado y a lo que venía detrás. Mover una puerta no es solo mover una puerta: puede cambiar interruptores, pavimento, rodapiés y mobiliario. Para aprender a gestionar estas modificaciones sin arruinar el presupuesto, consulta cómo comparar presupuestos de obra.

Trabajos no previstos

Las instalaciones antiguas, humedades o desniveles pueden modificar el alcance. Algunas cosas no se pueden conocer sin abrir. Otras sí podrían haberse comprobado con planos, visitas o catas.

Gremios mal coordinados

Una tarea puede estar terminada y la siguiente no empezar porque el equipo no está disponible. Por eso el cronograma debe incluir fechas y responsables, no únicamente una lista de fases.

Tres reglas para que el calendario sirva de algo

Pide un cronograma por escrito

Y pídelo desde el principio. Un calendario no garantiza que nunca haya cambios, pero obliga a identificar qué debía ocurrir, cuándo y qué tarea depende de otra. Conviene actualizarlo semanalmente durante la obra.

Identifica tu punto de no retorno

En muchas reformas es el cierre de rozas. Trabaja hacia atrás desde esa fecha. Todas las decisiones relacionadas con instalaciones deberían estar cerradas con margen, no la mañana en la que el albañil espera para tapar.

Cada cambio, por escrito y con precio

Antes de ejecutarlo. No hace falta redactar un contrato nuevo para mover un enchufe. Basta con dejar constancia del cambio, el importe y si afecta al plazo. Lo acordado de palabra durante una obra suele recordarse de dos maneras distintas seis semanas después.

Una obra que terminó 18.000 euros por encima

Una pareja firmó una reforma completa. Durante las instalaciones apareció el primer problema: la instalación eléctrica que supuestamente se podía aprovechar no servía. Hubo que rehacerla entera. 6.400 euros.

Después llegaron todas las decisiones que habían dejado para “ya lo iremos viendo”: enchufes elegidos en dos minutos, cambios sobre la marcha y acuerdos que no quedaron por escrito. Otros 2.100 euros.

Aquella obra terminó costando 18.000 euros más de lo firmado. Parte fue obra. Parte fueron decisiones tardías.

Y esa es la diferencia que conviene entender: una reforma no suele descontrolarse el último día. Se descontrola poco a poco, cuando cada fase recibe decisiones que deberían haber llegado antes.

GUÍA PRÁCTICA

REFORMA SIN CAOS

Reforma Sin Caos incluye el cronograma de decisiones por fases y el sistema exacto para saber qué decidir antes de empezar, qué preguntar en cada etapa y dónde se descontrolan los costes.

QUIERO REFORMA SIN CAOS — 59€ →

Preguntas frecuentes sobre las fases de una reforma

¿Qué es lo primero que se hace en una reforma integral?
Antes de la obra se define el proyecto, el presupuesto, la contratación y los permisos. La ejecución comienza protegiendo lo que se conserva y realizando las demoliciones previstas.

¿Cuánto tarda una reforma integral?
Como orientación, la ejecución de un piso de 80 a 100 m² puede ocupar entre 8 y 14 semanas. El proceso completo, contando proyecto, contratación, licencias y compras, puede situarse entre 3 y 5 meses. El plazo real depende del alcance, el estado de la vivienda, los materiales y la coordinación.

¿Cuál es la fase más importante?
Las instalaciones, porque en ella se fija todo lo que quedará oculto dentro de paredes, techos y suelos. Antes de cerrar las rozas conviene revisar cada punto de luz, enchufe, toma de agua y desagüe.

¿Cuándo se eligen los materiales?
Antes de que empiece la fase en la que se colocan y con suficiente margen para comprarlos y recibirlos. Los suelos y azulejos deberían estar disponibles antes de terminar las instalaciones, no elegirse cuando el alicatador ya está esperando.

¿La carpintería va antes o después de pintar?
Depende del elemento. Los premarcos y trabajos que ensucian se hacen antes. Muchas hojas de puerta, frentes y remates se colocan después de pintar o se protegen durante la pintura. El cronograma debe distinguir las distintas entradas del carpintero.

¿Se puede vivir en casa durante una reforma integral?
En una reforma completa suele ser muy difícil por el polvo, el ruido y los cortes de agua y electricidad. En actuaciones parciales o divididas por zonas puede ser posible, pero normalmente alarga el plazo y complica la coordinación.

La regla que no falla

Una reforma no se descontrola al final. Se descontrola en decisiones pequeñas tomadas tarde, en fases donde ya no tocaba decidir.

Por eso el orden correcto no es solo demolición, instalaciones y acabados.

El orden correcto es pensar primero y ejecutar después.

Criterio archivado.

GUÍA PRÁCTICA

REFORMA SIN CAOS

Reforma Sin Caos incluye el cronograma de decisiones por fases y el sistema exacto para saber qué decidir antes de empezar, qué preguntar en cada etapa y dónde se descontrolan los costes.

QUIERO REFORMA SIN CAOS — 59€ →
Newsletter ArquiSEJOS

La newsletter para quien va a reformar y no quiere hacer el imbécil

Cuatro casos reales. Lo que aprendes leyéndolos no es entretenimiento. Es lo que te evita pagar dos veces por la misma obra.

Elena de Frutos
Arquitecta y Autora

Elena de Frutos

Estudié arquitectura, me construí una casa de 400m² y pagué cada error. Creé ArquiSEJOS para contarte historias reales de obras y reformas para que tú no cometas los mismos fallos.