En 72 horas sabes qué hay detrás de cada número.
Qué milongas tiene tu presupuesto, qué partidas están infladas, cuáles faltan y acabarán apareciendo como «extras», y qué tienes que decir exactamente para negociarlo.
— Elena de Frutos · Arquitecta durante años · Autopromotora por elección
Todo el trabajo va en el informe. Es exactamente lo que me permite cobrarte 200€ y no 2.000€. Si lo que buscas es una arquitecta al teléfono, esto no es para ti.
Nadie te pone un precio falso. Lo que pasa es que hay partidas que no aparecen: la retirada de escombros, el refuerzo que hará falta cuando se abra el tabique, la instalación que hay que rehacer entera porque no cumple.
Esas partidas no desaparecen. Solo se retrasan. Y aparecen en el mes tres, cuando ya no puedes parar la obra ni cambiar de contratista.
«¿Esto estaba incluido?»
«Eso es aparte.»
«¿Y por qué no me lo dijiste antes de empezar?»
Silencio.
Tres frases que aparecen en presupuestos continuamente. Ninguna es mentira. Todas acaban costando dinero.
«Demolición de tabiquería»
Lo que no dice: quién retira los escombros, quién paga el contenedor y cuántas veces hay que cambiarlo. En una reforma media son varios cientos de euros que aparecen a mitad de obra, cuando el material ya está en la calle.
«Instalación eléctrica según necesidad»
«Según necesidad» no es una unidad de medida. Sin número de puntos de luz, enchufes y circuitos, el precio no está cerrado: está pendiente de una conversación que tendrás con la obra empezada y sin capacidad de negociar.
«Pintura de paramentos, dos manos»
Lo que falta: la preparación del soporte. Lijado, reparación de grietas, imprimación. Si el presupuesto solo cuenta las manos de pintura, o te lo cobran aparte o te pintan encima de un soporte que se abrirá en un año.
Ninguna de estas tres es mala fe. Son decisiones que se toman con prisa, y el que las paga eres tú.
Si adjuntas el contrato que te ha entregado el contratista, reviso las banderas rojas básicas: cláusulas abusivas, plazos abiertos y penalizaciones ausentes.
Después de la entrega tienes una ronda completa de preguntas por email, para aclarar cualquier matiz antes de sentarte a negociar.
Recibes un email automático pidiéndote el presupuesto en PDF, y el borrador de contrato si lo tienes.
Te llega el informe con la radiografía completa, las omisiones detectadas y tu guion de negociación ya redactado.
Resuelves tus dudas por email y te sientas con tu contratista sabiendo qué pedir y con qué palabras.
Entrego yo personalmente cada informe. No delego en nadie y no puedo hacer más sin que baje la calidad.
200€ hoy, o un extra de 4.000€ en el mes tres de obra. Es la misma decisión, tomada en dos momentos distintos.
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